[Intro] Lo bordaste junto a la ventana, con hilo blanco sobre algodón. En una esquina pusiste mis letras; en la otra, una pequeña flor. [Verse 1] Me lo entregaste la tarde anterior, cuando el sol doraba el corredor. Dijiste: “No es para secar despedidas, es para que recuerdes quién eres, mi amor”. Olía a jabón, a hojas de menta, a tus manos después de cocinar. Yo lo guardé riendo en el bolsillo, sin entender lo que podía guardar. [Chorus] El pañuelo blanco no juró esperarme. Solo pidió al hombre que no olvidara su nombre. El pañuelo blanco viajó donde yo fui; cuanto más lejos llegaba, más hablaba de ti. [Verse 2] Lo llevé en el tren y en los teatros, entre monedas y papel de hotel. Una noche limpié con él la pintura que el maquillaje dejó sobre mi piel. En cada pliegue dormía la plaza, la fuente, tu cocina y el jazmín. Pero yo lo doblaba con cuidado y descuidaba lo que dejé detrás de mí. [Pre-Chorus] No era una cadena, ni un contrato para esperar. Era un pedazo de nuestra vida que yo debía aprender a respetar. [Chorus] El pañuelo blanco no juró esperarme. Solo pidió al hombre que no olvidara su nombre. El pañuelo blanco viajó donde yo fui; cuanto más lejos llegaba, más hablaba de ti. [Instrumental Break] [Bridge] Durante años dije que era tu promesa, que aquella tela significaba volver. Ahora sé que nunca me entregaste el derecho de decidir por tu querer. Tú podías cansarte, cambiar de camino, cerrar la ventana, volver a elegir. El pañuelo guardaba mi memoria, no una obligación de vivir para mí. [Final Chorus] El pañuelo blanco ya no exige nada. Lleva una inicial casi borrada. El pañuelo blanco aún descansa junto a mí; no para atarte al pasado, sino para no mentirme sobre ti. [Outro] Lo doblo despacio en cuatro partes. La flor bordada vuelve a salir. Blanco como el día antes del viaje, ligero como lo que no supe medir.